En la sesión de junta de gobierno celebrada ayer, lunes 16 de febrero, se ha avanzado el proyecto para que Javier Sánchez de los Reyes lleve a cabo el diseño de una nueva túnica bordada para nuestro Sagrado Titular, el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.
Nacido en Sevilla el 30 de junio de 1972, Sánchez de los Reyes es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla, cursando estudios de dibujo artístico y ornamental en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de su ciudad natal. De su maestría en el dibujo de piezas de arte sacro para las hermandades y cofradías de toda la geografía andaluza han nacido algunas de las obras más destacadas de nuestro tiempo.
Para esta institución nazarena, el prestigio proyectista ha acometido diseños como el de la mesa de altar en plata de ley (ejecutada en 2005 por el Taller de Orfebrería Triana), la reforma del ábside de la Basílica (llevada a cabo en 2019, corriendo las labores pictóricas a cargo de Francisco Naranjo), las futuras peanas de camarín para nuestros Sagrados Titulares (cuya realización, de mano del Taller de Orfebrería de Ramón León y del imaginero local José María Ruiz Montes, se haya próxima a su finalización) o el futuro manto procesional de María Santísima de la Esperanza (cuya confección está siendo desarrollada en el Taller de Bordados de Salvador Oliver).
En el afán por continuar el progresivo enriquecimiento del ajuar de nuestros Sagrados Titulares, tras la fastuosa túnica bordada en oro que el Señor estrenase en 2018 (siguiendo dibujo de Eloy Téllez Carrión y con la confección del Taller de Bordados de Salvador Oliver Urdiales), se ha decidido abrir el camino para sumar una nueva túnica bordada a la altura de la categoría artística del Nazareno, en consonancia con sus cánones estilísticos y acorde a la incesante búsqueda de la excelencia patrimonial que caracteriza a nuestra institución.
La Archicofradía se halla inmersa en la ejecución de importantes proyectos patrimoniales (caso de los ya referidos manto procesional y peanas de camarín); no obstante, desde este instante pone ya sus miras en el Jubileo extraordinario de la Redención del año 2033, próxima magna celebración de la Iglesia Católica tras el reciente Año Jubilar del año 2025 (capital en la historia de nuestra hermandad), reafirmando sus lazos con la Santa Sede y adscribiéndose a los caminos doctrinales de la Iglesia.
Si bien los tiempos y plazos de ejecución podrían anticiparse si los naturales factores intercurrentes de una obra de esta envergadura así lo permitiesen, la Archicofradía fija este horizonte como un colofón catequético y espiritual ante una celebración que conmemorará los 2000 años de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.