TODO LISTO PARA EL TRIDUO

DESDE MAÑANA POR LA MAÑANA PODRÁ VISITARSE EN EL HORARIO HABITUAL DE LA BASÍLICA. LA ALBACERÍA HA EMITIDO UNA NOTA EXPLICATIVA QUE TRANSCRIBIMOS ÍNTEGRA

El altar de cultos que la Albacería ha proyectado para la festividad de la Expectación en este mes de diciembre de 2016, gira en torno a la idea de venerar a María Santísima de la Esperanza en un camarín efímero edificado para la ocasión. Ello ha sido posible gracias al estreno del dosel de cultos que, diseñado por nuestro hermano José María Centoya Artola, ha sido ejecutado por Manuel Molina y dorado por Manolo y Antonio Doradores. Tan importante pieza patrimonial se reinterpreta para su estreno a modo de boca de camarín.

Partiendo de dos zócalos, se alzan sendas molduras barrocas, con hojarascas de notables volúmenes, que van articulándose en torno al marco interior. De sendos tondos parten unos brazos que sostienen dos tulipas a cada lado, elemento original e innovador dentro de la resolución habitual de este elemento cultual

El frontón, concebido como elemento más arquitectónico en contraposición a las molduras ascendentes,   combina formas cóncavas y convezas en torno a un gran medallón central que glosa las palabras “Salve Regina”, alusivas al canto litúrgico, sobre un fondo verde, color identitario de la advocación de la Esperanza. Del mismo pende un guirnalda de flores primorosamente estofada. Dos portentosos pináculos, recurso habitual en la retablística o en la ornamentación de las fachadas de los templos, redundan el carácter arquitectónico de la pieza superior del dosel

Si bien el dosel de cultos ha sido una iniciativa de la Albacería, ha despertado ilusión en todos los ámbitos de la hermandad, convirtiéndose en una realidad que hoy se ve concluida y que constituye una valiosa aportación al patrimonio de la archicofradía.

Continuando con la descripción del altar de cultos, el camarín, custodiado a lo largo de todo el espacio de la cabecera del templo por unos cortinajes, ha sido confeccionado combinando gran cantidad de materiales y técnicas: maderas, escayolas, molduras y el uso de la técnica del marmolizado han permitido en su conjunto la consecución de este espacio sacro para la Virgen. Piezas como cornucopias completan la ornamentación interior.

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En la inscripción en el entablamento interior del camarín figura la oración del Angelus con una particularidad, en la Basílica de la Anunciación de Nazaret se reza así: “y AQUÍ el verbo se hizo carne” y así figura: “Et Verbum caro hic factum est”. En los laterales aparecen inscritas otras dos citas: “Angelus Domini nuntiavit Mariae” y “Ecce ancilla Domini”.

Continuando hacia el presbiterio, aparece la escalinata empleada en los suntuosos altares de cultos para la disposición de la candelería; son las piezas en plata de ley que ejecutase el taller de Orfebrería Triana las que sustentan la cera que confiere los puntos luminosos a la escena.

Flanqueando este “retablo” efímero, redundando en el mensaje catequético, aparecen los santos Pedro y Pablo, siendo éstos obras ejecutadas por el artista local Juan Vega Ortega y cedidas gentilmente para la ocasión. San Pedro aparece representado en calidad de sumo pontífice, portando todos los atributos propios (tiara, báculo con cruz patriarcal, anillo y llave). En el otro flanco del altar aparece San Pablo, cuyo atavío se inspira en la estatua alzada en su honor anexa a la iglesia de San Pablo Extramuros de Roma. Amén de la espada representativa del martirio, porta en su mano diestra un pergamino alusivo a las cartas del apóstol.

El altar se remata en su frente por el riquísimo sagrario de plata y oro de los talleres de Villarreal y la mesa de altar en plata de ley, del taller de Orfebrería Triana.

María Santísima de la Esperanza luce en su atavío la corona en plata de Villareal, manto y saya de Fernández y Enriquez y toca de Manuel Mendoza. Durante el 18 de diciembre, será expuesta a veneración de los fieles con la corona de oro de coronación, obra de los talleres de Félix Granda; manto de Salvador Oliver Urdiales y saya de Esperanza Elena Caro.

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En el camarín, una vez la Virgen descienda para su besamanos, podrá admirarse una alegoría del Dulce Nombre de Jesús en torno a la imagen del Divino Infante que ejecutase Luis Álvarez Duarte.

En la capilla lateral se encuentra el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso, ataviado con una túnica de terciopelo lisa color guinda. Otro de los estrenos destacados de este culto de diciembre es la nueva cruz que porta el Señor. Confeccionada por Raúl Trillo, es una réplica de la cruz de Mariano Benlliure, si bien permite separar en dos mitades el stipes y, a su vez, al ser realizada en resina policromada a imitación de madera, logra una considerable disminución de peso lo que palia el peso que soporta la talla.

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