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Vamos a plasmar una propuesta sobre el patrimonio artístico de la cofradía fundamentada en artículos y bloques temáticos. El asunto es de largo recorrido y nos parece que el interés puede incrementarse si publicamos artículos de fondo o vídeos con significado propio en vez de colgar un amplio catálogo de consultas. Se trata, como podréis imaginar, de mantener la sección activa.

Queremos que esta web sea visitada y actualizada, no que sea un mero escaparate inerte. Nuestro patrimonio artístico es muy importante y merece la pena ser explicado pormenorizadamente. Así que por ejemplo, un día veremos un análisis del trono del Cristo y otro un artículo de una saya de la Virgen, sin perjuicio de insertar un vídeo de una restauración o de la creación de una obra. Esa mecánica es la que pretendemos, variada y ágil.

 


 

LAS TÚNICAS BORDADAS

Esta semana nos ha traído la feliz noticia de un nuevo proyecto para el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso: una túnica diseñada por Eloy Téllez,  que será bordada por el taller de Salvador Oliver bajo su dirección y buen hacer.  La pieza va a ser una de las principales del patrimonio de la Archicofradía. Eso esperamos todos.

Quizás sea un buen momento para recordar las túnicas bordadas que el Cristo tiene en su ajuar. Si bien es cierto que ninguna de las dos ha sido diseñada ex profeso para el Señor, no lo es menos que nuestros ojos y nuestra memoria están hechos a su contemplación. Por decirlo sencillamente, son las túnicas de toda la vida, las que hemos visto año tras año el Jueves Santo, el Día del Cristo o de la Virgen…

La primera de ellas fue adquirida en 1945 por Antonio Salmerón. Hablamos, claro está de la llamada “túnica de ltunica-medallonesos medallones”. Es una pieza, probablemente del siglo XVII procedente de la Iglesia de San Rafael de Sabiñánigo (Huesca).

No conocemos al autor de la túnica que ha sido restaurada en tres ocasiones: 1961 por las monjas de San Carlos de Málaga y 1990 y 1996 por los sobrinos de Esperanza Elena Caro en Sevilla. Ha mantenido sustancialmente su estructura y elementos diferenciales, entre los que destacan  los famosos medallones.

La otra túnica es la conocida como de “Montes”. Esto se debe a que fue donada por Gonzalo Montes en 1959. Diferentes expertos apuntan – dada su tipología – a que procede con toda probabilidad de un taller conventual. Su decoración es simétrica en frente y cola. En ella destacan elementos vegetales y elementos de la Pasión de Cristo, como la columna,  la cruz con el sudario y corona de espinas.

Las bocamangas, al igual que las de la túnica de los medallones, están bordadas. El color de ambas prendas es el burdeos y no el morado. Habitualmente, el Cristo viste las dos túnicas con cíngulo y dogal.

Hemos rescatado dos imágenes tradicionales, ya con bastantes años, para que podáis tener la sensación de recorrido histórico. La de la túnica de los medallones es de una Festividad del Dulce Nombre de Jesús en Santo Domingo. La de la túnica de Montes es de una postal de los años 70 en la que se ve al Cristo en la Alameda Principal.

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