Los cultos del Nazareno del Paso contarán con una nueva orla, obra de Cortés del Pueblo

En la última Junta de Gobierno celebrada el pasado 22 de octubre de 2019, se presentó la nueva orla de cultos para el Nazareno del Paso, diseñada por Pablo Cortés del Pueblo y donada por un hermano de la Archicofradía.

En palabras del propio artista, la obra deposita el foco de atención en el mensaje litúrgico que pretende transmitir, que no es otro que el significado y la historia de la festividad del Dulce Nombre de Jesús. El significado del nombre del Hijo de Dios basa ese mensaje: «Yahveh salva». Es por eso que se reproduce una escena en la parte superior del arco en la que se relata esto mismo. La fiesta del Dulce Nombre no deja de ser otra manera de celebrar la venida de Cristo como Mesías Redentor del mundo. Así, la imagen del Nazareno sirve como desencadenante de todo el mensaje, que se explica a continuación:

Por eso Dios lo exaltó y le concedió un nombre superior a todo nombre, para que, ante el nombre de Jesús, toda rodilla se doble, en el cielo, la tierra y el abismo; y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre: ¡Jesucristo es Señor» (Filipenses 2, 9-12.)

Este pasaje es el que da sentido a todo el mensaje litúrgico que se quiere mostrar. Y de ahí nace todo: Un coro de ángeles baja del cielo a la tierra en su trono al Hijo de Dios, hecho hombre, que carga con la cruz como símbolo de sacrificio para la salvación de la Humanidad. A sus pies, dando imagen a la palabra, se arrodillan «el cielo, la tierra y el abismo», representados en las figuras de Santo Domingo, santo que da nombre a la sede canónica donde tuvo su fundación la Archicofradía; los Papas Gregorio X, Clemente VII e Inocencio VI, promulgadores de la festividad del Dulce Nombre de Jesús propias en las órdenes franciscanas y dominicas para posteriormente convertirla en una celebración de toda la Iglesia; la alegoría de la ciudad de Málaga presente en el frontón de la fachada principal del Ayuntamiento de la ciudad, que se desprovee de la corona de laurel con la que es representada en señal de respeto al Altísimo; y la propia muerte, que apoyada en su guadaña, se retuerce hasta inclinarse ante el Hijo de Dios.

Flanquean el remate del arco cuatro ángelotes sosteniendo cuatro faroles, figuras identificativas del trono procesional del Nazareno.

Bajo el remate, el frontón es decorado con una gran cartela que orna el JHS, santo y seña de la advocación del Dulce Nombre de Jesús.

Cuatro columnas grandes y estilizadas lo sostienen y a su vez son sostenidas por doce atlantes, figura tan característica del estilo artístico en el que se basa la obra.

Por último, cierra la orla el escudo de la Corporación dominica, colocado sobre un gran «galletón» de hojarasca que es flanqueado por dos ángeles que sostienen una gran cinta a modo de guirnalda, como guiño en alusión al estado de Buena Esperanza de la Virgen y representando así la advocación de la Titular de la Archicofradía.

En cuanto al resto de la decoración, hay una inspiración en distintos edificios y monumentos, principalmente ubicados en Málaga. Como son el del edificio de la esquina de la Calle Especería con la Plaza de la Constitución o el propio ayuntamiento de la ciudad.

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