Estudio estilístico de la nueva túnica del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso

Con la premisa de estudiar y presentar un proyecto que se ajuste a las características iconográficas de la imagen del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso de la Archicofradía de la Esperanza, que entronque con sus peculiaridades estilísticas y se defina como un modelo que se acomode a la talla y sus circunstancias, se realiza este diseño de túnica, que analizaremos desde varios puntos, según el esquema que presentamos.

  1. DISEÑO DE UNA TÚNICA TALAR MORADA

  2. ESTILO DE LA TÚNICA EN REFERENCIA A LA IMAGEN DEL NAZARENO.

  3. DESCRIPCIÓN FORMAL

  1. DISEÑO DE UNA TÚNICA TALAR MORADA

Sin entrar en una descripción exhaustiva de la imagen del Nazareno del Paso, sí creemos que hay que tener en cuenta una serie de premisas a la hora de realizar una túnica que definitivamente entronque con la talla, que la caracterice, que la complemente y la defina como propia y personal para el Titular de la Archicofradía. De esta manera y en primer lugar, se obvia con conocimiento, la idea de una túnica de cola, que nada tiene que ver con la concepción que Mariano Benlliure concibió para la imagen, por lo que se opta de cara a una mejora y comprensión total de la talla del Nazareno, por una túnica talar, esto es, aquella túnica larga que llega hasta los talones, de ahí su denominación de “talar”. ¿Qué propicia esta tipología?, en primer lugar, la de dotar de un leve movimiento a la misma, de manera que la estética, la fuerza expresiva y la puesta en escena procesional ganen no sólo estéticamente, si no que la túnica sea un complemento que potencie la imagen y no un volumen fijo y pesado que otorga unas anchuras, que nada tienen que ver con la efigie del Nazareno, pues restringen su talla anatomizada, su esbelta figura y el concepto de ascensión hacia el rostro que proporciona una túnica sin cola y con movimiento de pliegues. En cuanto al aspecto del color, es evidente que se zanja una peculiaridad histórica, devolviendo a la imagen su color genuino, por el que se define la sección del Nazareno y evidentemente al propio Nazareno, desde un punto de vista histórico, pero a su vez estético, pues si analizáramos el concepto de la imagen, veríamos que el morado como color, entronca mucho más con la estética de la propia talla que cualquier otro. Y aquella denominación popular que lo define y define a los integrantes de la comitiva se vería por fin integrada, además de tener una pieza que se ajustara al valor estético de la propia Archicofradía, de la imagen y que defina tajantemente que es la túnica del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.

  1. ESTILO DE LA TÚNICA EN REFERENCIA A LA IMAGEN DEL NAZARENO.

Tras un estudio de las facciones anatómicas, de los volúmenes del rostro, de las proporciones de la cabeza, manos y pies creadas por Benlliure, se hace patente que el estilo que engrana y se ajusta a la misma, ha de tener unas peculiaridades donde las piezas estilizadas, pequeñas, con movimientos y alargadas formen parte del diseño de la misma. De ahí, que se opte por un eclecticismo formal, para que se defina una obra que encaje perfectamente con la imagen. De esta manera, se realiza un diseño que guarde todas esas premisas, conceptos barrocos que acaparen los espacios, pinceladas renacentistas que definan las franjas estructurales, elementos orientalizantes que estilicen y otorguen movimientos sinuosos, todo ello dentro de un conjunto perfectamente cohesionado y que como avanzábamos, muestre un eclecticismo formal, que no es otra cosa que aquella manera de conjugar diferentes estilos para crear el mejor resultado posible.

Por eso, las piezas se ajustan a las filigranas y delicadezas necesarias, para formar un gran conjunto que no desdiga, oculte o tergiverse estilísticamente a la imagen y que a su vez acompañe y potencie los valores de la misma. Para ello, vemos como las triangulaciones y ascensiones decorativas quedan apuntadas, marcando líneas ascendentes que nos llevan al rostro del Nazareno. Las piezas alargadas también crean esa sensación, pero a su vez son pequeñas hojas, arcos y flores muy detallistas y de filigrana que entroncan con la estética de la cruz procesional, con lo que el conjunto se vería más que reforzado.

Con este diseño se busca también que las propias proporciones escultóricas del Nazareno queden resaltadas con la túnica y no creen una imagen desvirtuada en cuanto a sus volúmenes, dando la sensación de menor medida y mayor anchura de formas. Las piezas alargadas y el concepto de túnica, también están en referencia al propio rostro del Nazareno del Paso, de constitución alargada que se enfatiza mucho más con la propia hechura del cuello, marcándonos sus volúmenes esa ascensión al rostro y esas estilizadas formas. Los pliegues que conformarían la túnica una vez colocada, son los resultantes del propio diseño, de manera que acompañan ese estilizado movimiento ascendente, creando formas en su parte inferior, para que se otorgue movimiento, se cree un concepto vertical de la túnica y no horizontal por su triangulación en la parte inferior. Se resaltan igualmente el cuello y pecho, para crear ese anudamiento y enmarcarlo, además de generar un lazo de unión entre la cintura y la decoración del pecho, que evidencian aún más ese movimiento ascendente. Se pretende con el diseño ajustarse al talle de la imagen, crear ese gesto en los pliegues de la parte inferior y otorgar una anchura precisa en los hombros, de manera que la costura caiga por los mismo y las piezas bordadas los recubran para fortalecer estéticamente la imagen, dándole una anchura justa y precisa en cuanto a los hombros se refiere, sin que se caiga en la visión escurrida de los mismos y sin la volumetría necesaria.

  1. DESCRIPCIÓN FORMAL

Finalmente nos ajustaremos a la descripción formal de la pieza, donde el diseñador malagueño Eloy Téllez Carrión ha conjugado todos esos valores antes mencionados, pues como evidenciamos, se ha realizado un estudio de las formas escultóricas del Nazareno, para crear un diseño de túnica que entronque con todos los valores resaltados anteriormente. De esta manera, Téllez propone tres zonas o elementos destacados en la ejecución del diseño como son la cenefa o decoración inferior, la cintura, pecho y las mangas.

1.- Decoración inferior

Con un concepto de simetría se generan una serie de cenefas, así como unas triangulaciones ascendentes de riqueza contrastada en cuanto a elementos decorativos se refiere en esta tupida amalgama de piezas. Así pues, la primera de las cenefas inferiores nos muestran pequeñas arcadas donde se cobijan hojas tripartitas, dotando de una sensación geométrica este primer elemento constitutivo. Por encima de esta cenefa, se eleva otra más ancha compuesta por piezas ondulantes, que culminan en gotas o lágrimas centrales y hojas. En un tercer escalafón se destacan las arcadas lobuladas apuntadas, conformando las propias piezas vegetales esa configuración de arcos ascendentes. Entre estas formas, se subrayan también los capullos florales, pequeños ramilletes y caracoles compositivos de delicadeza y sutil maestría. En esta acumulación de estratos, de diferentes niveles ascendentes, nos encontramos otra franja de arcadas vegetales que cobijan toda una diferente tipología de flores que quedan enmarcadas en circulares cofres. Se crean unas triangulaciones vegetales con capullos apuntados además de hojas, caracoles y pequeños detalles, como la pedrería en el centro de las arcadas o formando grupos de tres de manera vertical, aumentando así esa sensación estilizada y ascendente del conjunto. Con todo, lo que vemos es como se constituye este espacio mediante cenefas que forman la base compositiva, que le otorgan un peso decorativo específico en la zona inferior, creando un vuelo, transparencia y aire conforme avanzamos hacia la zona superior de este conjunto, donde las triangulaciones a diferentes medidas, atienden a un juego de líneas que acompañan ese movimiento vertical, junto a la inclusión heráldica en su zona central que se inmiscuye en el entramado sin protagonismo y dentro del conjunto.

2.- Cuello y Pecho

Siguiendo las formas estilizadas y la conjunción de elementos, entre arcadas apuntadas, hojas, cintas y caracoles, se crea un espacio que defina el medio arco del cuello, de amplia apertura y una vertical compositiva que llega o parte según se mire de la cintura. Podríamos decir que se configura una “T” decorativa. Existe una media caña que perfila y crea esa figura y sobre la que se disponen todos los elementos reseñados.

3.- Las Mangas

Se articulan como un espacio a modo de cenefa vertical. Donde destaca la composición apuntada de capullos florales, a la vez que se engendran esas cenefas y distintos planos compositivos de arcadas, hojas y cintas ondulantes, que no son más que la repetición de una de las franjas de la parte inferior, colocadas en la manga, que evidencian la similitud compositiva, la idea de triangulación y verticalidad y la delicadeza de elementos estructurales.

Con todo, como ya hemos destacado y a modo de epílogo, podemos aseverar que se configura un diseño de túnica que entronca con la imagen del Nazareno del Paso, con sus proporciones escultóricas, con su conjunto procesional en cuanto a la cruz se refiere, con una estética que lo revaloriza acentuando su propia fuerza expresiva, que lo caracteriza, que lo complementa, que lo enaltece por la filigrana y maestría del diseño y porque en definitiva, cumplimenta el deseo de otorgar y crear una pieza que defina plenamente a la imagen y su estética, aportando, cumplimentando y no ocultando ni desvirtuando la efigie portentosa del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.

Francisco Luis Jiménez Valverde

Licenciado en Historia del Arte

Este estudio académico será publicado en Diario Sur en las próximas semanas con una ampliación al respecto

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