«En la sencillez del Nazareno está su grandeza»

Ayer nuestro Director Espiritual M.I. Sr. D. Antonio Jesús Carrasco Botello nos habló en su homilía de la palabra que el Nazareno del Paso siembra en nosotros.
Porque no necesita más… solo su cruz para decirnos aquí estoy yo para aguantarlo todo y para ayudar al que sea. Él es la luz.
“… y Él es el que siembra su palabra en nuestros corazones”.


La parábola del sembrador nos presenta distintas respuestas a la palabra, que el Señor, día a día, va sembrando en nosotros. A veces no se valora debidamente; a veces no hay clima adecuado para aceptarla; a veces uno
no se atreve a desprenderse de determinadas cosas a las que se siente muy vinculado; y a veces se arriesga uno confiando únicamente en el Señor y tratando de darle gusto a todo.

Son las cuatro actitudes a las que alude en la parábola. El problema está en que puedo
quedarme en la esterilidad o puedo dar mucho fruto. Y esto, tanto a nivel cristiano como vocacional.


Después de dar pasos en la entrega de mi vida al Señor, puedo estar pendiente de otras cosas que no son el Señor y acabar mi vida sin dar fruto o sin dar el fruto esperado.

¡Qué fácilmente me olvido de la semilla de gracia que sembraste en mí el día de mi bautismo!


Ayúdame a aprender la lección del Evangelio y dame la fuerza para saber renunciar a todo lo que me aparte del fruto que mi semilla puede y deber dar. Que sepa renunciar a mi egoísmo y a todo aquello que constituya un obstáculo para amarte mejor a Ti y a los demás.

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