[Magna 2018} Información del tallaje para hombres de trono


El plazo de tallaje se iniciará el lunes día 23 de abril y finalizará el viernes 11 de mayo. El horario será de 20 a 22 horas.

Para la procesión se establecerán dos turnos:

1) El primer turno estará formado por aquellos hermanos y devotos que no son hombres de trono de la Virgen de la Esperanza en la procesión del Jueves Santo.

2) El segundo turno estará formado por los hombres de trono de la Virgen de la Esperanza.

La luminaria para participar en la procesión se establece en 25 euros.

Una vez finalizado el acoplamiento de ambos turnos, se citará a los participantes para hacerles entrega de la túnica ( que quedará en su poder) y el puesto que les ha sido asignado.

No se contempla la posibilidad de participar en ambos turnos. Es deseo de la cofradía que puedan sacar a la Virgen el mayor número de hermanos y devotos.

[Magna 2018] Información necesaria para participar en la Magna

Indicaciones para cirios (26 de mayo 2018):

Rellenar este formulario es indispensable para solicitar su puesto con cirio para la procesión extraordinaria del 26 de mayo.Una vez finalizado el plazo, la albacería le confirmará o denegará su puesto conforme a los siguientes criterios:

– Por antigüedad de hermano (se seguirá rigurosamente la fecha de alta que figure en los archivos de la hermandad)
– Miembros de junta de gobierno
– El número de corte será de un total de 100 cirios

El código de vestimenta es un requisito indispensable para formar parte del cortejo, y será el siguiente:

Caballero: Traje oscuro, camisa blanca y corbata oscura, calcetín y zapato oscuro.

Señoras: Traje oscuro (no falda corta).

Se evitará el uso de piercing y gafas de sol.

-medalla de la hermandad.

Los confirmados recibirán la hora y detalles para formar el cortejo.

Se recibirán solicitudes hasta el 13 de mayo.

Para inscribirse, haga clic en este enlace

 

 

Aniversario de la muerte de San Juan Pablo II

Hoy, 2 de abril de 2018, se cumplen 13 años del fallecimiento de Su Santidad el Papa San Juan Pablo II. Durante su pontificado fue coronada canónicamente María Santísima de la Esperanza y concedido el título de Basílica Menor al templo en el que aguardan Nuestros Sagrados Titulares.

NOTA INFORMATIVA A LOS HERMANOS “TEJÓN Y RODRÍGUEZ”

  NNOTA INFORMATIVA A LOS HERMANOSOTA INFORMATIVA A LOS HERMANOS “TEJÓN Y RODRÍGUEZ”

Málaga, 21 de marzo de 2018.

En la tarde de ayer 20 de marzo miembros de la Comisión Permanente asistieron a la reunión informativa que se celebró en la sede de la Agrupación de Cofradías para tratar sobre el conocido asunto de Calle Tejón y Rodríguez que podría afectar a nuestro recorrido procesional.

En dicha reunión, que estuvo presidida por Dª Teresa Porras Teruel Tte. de Alcalde del Área de Servicios Operativos, Régimen Interior, Playas y Fiestas, D. Francisco Javier Pomares Fuertes Tte. de Alcalde Delegado del Área de Gobierno de Ordenación del Territorio como representantes del Ayuntamiento, por el Intendente D. Juan Ferrer como representante de la Policía Local y D. Pablo Atencia Robledo como Presidente de la Agrupación de Cofradías, y a la que asimismo asistieron representantes de la Policía Nacional y de Protección Civil, se descartó la existencia de riesgos en el pavimento como consecuencia de las obras.

Asimismo, se informó que el riesgo que pudiera haber en ese tramo del recorrido no es otro que el derivado de una eventual estampida o avalancha de personas contra la valla existente por lo que únicamente se rogó a una única cofradía que tomara un recorrido alternativo debido a las peculiaridades evidentes de su cortejo.

Para el resto de Cofradías y Hermandades, se garantizó que el breve tramo estará con aforo limitado al público para que sus procesiones pudieran transcurrir con total normalidad.

Con esta información, y puesto que en ningún momento se han advertido de otros riesgos a las Cofradías y Hermandades, tras la reunión mantenida en el día de hoy de los Cargos de Procesión con la Comisión Permanente, se comunica que la Archicofradía mantendrá el recorrido previsto sin alteraciones, transcurriendo por dicho tramo con normalidad.

Por último, desde la Agrupación de Cofradías, Ayuntamiento y Policía Local se ha hecho un llamamiento a la calma, responsabilidad y a la tranquilidad, petición que hacemos extensiva al resto de nuestros hermanos.

Que el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza nos bendigan a todos y tengamos una radiante y serena salida procesional.

El Secretario,

Jesús Caballero Chaparro.

La Archicofradía pone en marcha el reparto exprés

Para la albacería es una preocupación el realizar más ágil y cómodo el reparto de túnicas.  Esto es importante tanto para los hermanos como para los propios albaceas que dedican muchas horas al año para tenerlo todo listo. Cada caso requiere de una atención adecuada: cambios de tallas, de puestos etc… Pero somos consciente que hay un número determinado de hermanos que no necesitan muchos detalles.
Para ello vamos a implementar este año un método que hemos denominado “reparto exprés”.  Esto es una experiencia piloto que queremos poner en marcha para conocer los pros y contras de este modo y ampliarlo a más sectores de la procesión para 2019.
Hemos creado un formulario de petición de este servicio y los pasos serían los siguientes:
  1. Rellene el formulario (debe cumplir una serie de detalles que podrá revisar en el mismo formulario)
  1. Recibirá un correo electrónico en respuesta confirmando si podemos atender su petición de agilizar el reparto. De no poder atenderle tendrá que acudir del modo tradicional.
  1. De confirmarse podrá acudir a la cofradía exclusivamente en estos horarios: del martes 27 de febrero al viernes 2 de marzo en horario de 11 a 13 por las mañanas y de 18 a 20 por las tardes. Fuera de este horario no habrá nadie para atender este servicio. Habilitaremos un lugar denominado como “reparto express” y le tendremos su túnica preparada con su papeleta lista para abonar su puesto. El método de reparto de este servicio será por orden de llegada, no será necesario solicitar el número en la tienda ni acceder a la tesorería, basta con acceder al patio de la hermandad y acudir directamente a la albacería donde se le atenderá.
Actualmente este sistema será posible para los hermanos que cumplan todos estos requisitos:
  • Servicio disponible para las secciones de hachetas, mayordomos y campanilleros
  • Haber salido en el año 2017 en el mismo puesto
  • No haber solicitado cambio de puesto
  • No necesita otra talla de túnica
  • Tener domiciliada la cuota anual de hermano y estar al día en la misma (incluida 2018)

Firmar el consentimiento de la LOPD (lo debe de firmar presencialmente el hermano)

Cualquier consulta no dude en escribir un correo electrónico a albaceria@pasoyesperanza.es.

Hoy abre el bar benéfico de la Archicofradía

Esta tarde, a partir de las 20:30, se reabre el bar de cuaresma de la Archicofradía, organizado por la bolsa de caridad. Todo lo recaudado irá destinado a los más necesitados. ¡Ven y disfruta!

Estudio estilístico de la nueva túnica del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso

Con la premisa de estudiar y presentar un proyecto que se ajuste a las características iconográficas de la imagen del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso de la Archicofradía de la Esperanza, que entronque con sus peculiaridades estilísticas y se defina como un modelo que se acomode a la talla y sus circunstancias, se realiza este diseño de túnica, que analizaremos desde varios puntos, según el esquema que presentamos.

  1. DISEÑO DE UNA TÚNICA TALAR MORADA

  2. ESTILO DE LA TÚNICA EN REFERENCIA A LA IMAGEN DEL NAZARENO.

  3. DESCRIPCIÓN FORMAL

  1. DISEÑO DE UNA TÚNICA TALAR MORADA

Sin entrar en una descripción exhaustiva de la imagen del Nazareno del Paso, sí creemos que hay que tener en cuenta una serie de premisas a la hora de realizar una túnica que definitivamente entronque con la talla, que la caracterice, que la complemente y la defina como propia y personal para el Titular de la Archicofradía. De esta manera y en primer lugar, se obvia con conocimiento, la idea de una túnica de cola, que nada tiene que ver con la concepción que Mariano Benlliure concibió para la imagen, por lo que se opta de cara a una mejora y comprensión total de la talla del Nazareno, por una túnica talar, esto es, aquella túnica larga que llega hasta los talones, de ahí su denominación de “talar”. ¿Qué propicia esta tipología?, en primer lugar, la de dotar de un leve movimiento a la misma, de manera que la estética, la fuerza expresiva y la puesta en escena procesional ganen no sólo estéticamente, si no que la túnica sea un complemento que potencie la imagen y no un volumen fijo y pesado que otorga unas anchuras, que nada tienen que ver con la efigie del Nazareno, pues restringen su talla anatomizada, su esbelta figura y el concepto de ascensión hacia el rostro que proporciona una túnica sin cola y con movimiento de pliegues. En cuanto al aspecto del color, es evidente que se zanja una peculiaridad histórica, devolviendo a la imagen su color genuino, por el que se define la sección del Nazareno y evidentemente al propio Nazareno, desde un punto de vista histórico, pero a su vez estético, pues si analizáramos el concepto de la imagen, veríamos que el morado como color, entronca mucho más con la estética de la propia talla que cualquier otro. Y aquella denominación popular que lo define y define a los integrantes de la comitiva se vería por fin integrada, además de tener una pieza que se ajustara al valor estético de la propia Archicofradía, de la imagen y que defina tajantemente que es la túnica del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.

  1. ESTILO DE LA TÚNICA EN REFERENCIA A LA IMAGEN DEL NAZARENO.

Tras un estudio de las facciones anatómicas, de los volúmenes del rostro, de las proporciones de la cabeza, manos y pies creadas por Benlliure, se hace patente que el estilo que engrana y se ajusta a la misma, ha de tener unas peculiaridades donde las piezas estilizadas, pequeñas, con movimientos y alargadas formen parte del diseño de la misma. De ahí, que se opte por un eclecticismo formal, para que se defina una obra que encaje perfectamente con la imagen. De esta manera, se realiza un diseño que guarde todas esas premisas, conceptos barrocos que acaparen los espacios, pinceladas renacentistas que definan las franjas estructurales, elementos orientalizantes que estilicen y otorguen movimientos sinuosos, todo ello dentro de un conjunto perfectamente cohesionado y que como avanzábamos, muestre un eclecticismo formal, que no es otra cosa que aquella manera de conjugar diferentes estilos para crear el mejor resultado posible.

Por eso, las piezas se ajustan a las filigranas y delicadezas necesarias, para formar un gran conjunto que no desdiga, oculte o tergiverse estilísticamente a la imagen y que a su vez acompañe y potencie los valores de la misma. Para ello, vemos como las triangulaciones y ascensiones decorativas quedan apuntadas, marcando líneas ascendentes que nos llevan al rostro del Nazareno. Las piezas alargadas también crean esa sensación, pero a su vez son pequeñas hojas, arcos y flores muy detallistas y de filigrana que entroncan con la estética de la cruz procesional, con lo que el conjunto se vería más que reforzado.

Con este diseño se busca también que las propias proporciones escultóricas del Nazareno queden resaltadas con la túnica y no creen una imagen desvirtuada en cuanto a sus volúmenes, dando la sensación de menor medida y mayor anchura de formas. Las piezas alargadas y el concepto de túnica, también están en referencia al propio rostro del Nazareno del Paso, de constitución alargada que se enfatiza mucho más con la propia hechura del cuello, marcándonos sus volúmenes esa ascensión al rostro y esas estilizadas formas. Los pliegues que conformarían la túnica una vez colocada, son los resultantes del propio diseño, de manera que acompañan ese estilizado movimiento ascendente, creando formas en su parte inferior, para que se otorgue movimiento, se cree un concepto vertical de la túnica y no horizontal por su triangulación en la parte inferior. Se resaltan igualmente el cuello y pecho, para crear ese anudamiento y enmarcarlo, además de generar un lazo de unión entre la cintura y la decoración del pecho, que evidencian aún más ese movimiento ascendente. Se pretende con el diseño ajustarse al talle de la imagen, crear ese gesto en los pliegues de la parte inferior y otorgar una anchura precisa en los hombros, de manera que la costura caiga por los mismo y las piezas bordadas los recubran para fortalecer estéticamente la imagen, dándole una anchura justa y precisa en cuanto a los hombros se refiere, sin que se caiga en la visión escurrida de los mismos y sin la volumetría necesaria.

  1. DESCRIPCIÓN FORMAL

Finalmente nos ajustaremos a la descripción formal de la pieza, donde el diseñador malagueño Eloy Téllez Carrión ha conjugado todos esos valores antes mencionados, pues como evidenciamos, se ha realizado un estudio de las formas escultóricas del Nazareno, para crear un diseño de túnica que entronque con todos los valores resaltados anteriormente. De esta manera, Téllez propone tres zonas o elementos destacados en la ejecución del diseño como son la cenefa o decoración inferior, la cintura, pecho y las mangas.

1.- Decoración inferior

Con un concepto de simetría se generan una serie de cenefas, así como unas triangulaciones ascendentes de riqueza contrastada en cuanto a elementos decorativos se refiere en esta tupida amalgama de piezas. Así pues, la primera de las cenefas inferiores nos muestran pequeñas arcadas donde se cobijan hojas tripartitas, dotando de una sensación geométrica este primer elemento constitutivo. Por encima de esta cenefa, se eleva otra más ancha compuesta por piezas ondulantes, que culminan en gotas o lágrimas centrales y hojas. En un tercer escalafón se destacan las arcadas lobuladas apuntadas, conformando las propias piezas vegetales esa configuración de arcos ascendentes. Entre estas formas, se subrayan también los capullos florales, pequeños ramilletes y caracoles compositivos de delicadeza y sutil maestría. En esta acumulación de estratos, de diferentes niveles ascendentes, nos encontramos otra franja de arcadas vegetales que cobijan toda una diferente tipología de flores que quedan enmarcadas en circulares cofres. Se crean unas triangulaciones vegetales con capullos apuntados además de hojas, caracoles y pequeños detalles, como la pedrería en el centro de las arcadas o formando grupos de tres de manera vertical, aumentando así esa sensación estilizada y ascendente del conjunto. Con todo, lo que vemos es como se constituye este espacio mediante cenefas que forman la base compositiva, que le otorgan un peso decorativo específico en la zona inferior, creando un vuelo, transparencia y aire conforme avanzamos hacia la zona superior de este conjunto, donde las triangulaciones a diferentes medidas, atienden a un juego de líneas que acompañan ese movimiento vertical, junto a la inclusión heráldica en su zona central que se inmiscuye en el entramado sin protagonismo y dentro del conjunto.

2.- Cuello y Pecho

Siguiendo las formas estilizadas y la conjunción de elementos, entre arcadas apuntadas, hojas, cintas y caracoles, se crea un espacio que defina el medio arco del cuello, de amplia apertura y una vertical compositiva que llega o parte según se mire de la cintura. Podríamos decir que se configura una “T” decorativa. Existe una media caña que perfila y crea esa figura y sobre la que se disponen todos los elementos reseñados.

3.- Las Mangas

Se articulan como un espacio a modo de cenefa vertical. Donde destaca la composición apuntada de capullos florales, a la vez que se engendran esas cenefas y distintos planos compositivos de arcadas, hojas y cintas ondulantes, que no son más que la repetición de una de las franjas de la parte inferior, colocadas en la manga, que evidencian la similitud compositiva, la idea de triangulación y verticalidad y la delicadeza de elementos estructurales.

Con todo, como ya hemos destacado y a modo de epílogo, podemos aseverar que se configura un diseño de túnica que entronca con la imagen del Nazareno del Paso, con sus proporciones escultóricas, con su conjunto procesional en cuanto a la cruz se refiere, con una estética que lo revaloriza acentuando su propia fuerza expresiva, que lo caracteriza, que lo complementa, que lo enaltece por la filigrana y maestría del diseño y porque en definitiva, cumplimenta el deseo de otorgar y crear una pieza que defina plenamente a la imagen y su estética, aportando, cumplimentando y no ocultando ni desvirtuando la efigie portentosa del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso.

Francisco Luis Jiménez Valverde

Licenciado en Historia del Arte

Este estudio académico será publicado en Diario Sur en las próximas semanas con una ampliación al respecto

La custodia de Antonio Bujalance

El esplendor con que antaño se celebraba en Málaga la festividad del Corpus Christi es difícil de comprender por las generaciones actuales que asisten hoy a su atonía y decadencia.

Expresiones como “esto es más grande que el Día del Señor” o la de “los tres jueves en el año que relucen más que el sol”, son vestigios que han quedado en la memoria colectiva de la importancia y la solemnidad con la que en toda la Iglesia, y naturalmente en esta ciudad, se celebraba cada año la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Toda la Iglesia malagueña, articulada en parroquias, congregaciones, órdenes religiosas, cofradías o colegios, se sumaba a la celebración y de una forma u otra participaba activamente en la misma desde la víspera, asistiendo a los autos sacramentales que se representaban en el atrio de la Catedral, visitando los altares que jalonaban el itinerario de la procesión (era costumbre fotografiarse ante ellos) o presenciando a los fuegos artificiales que tenían lugar la noche anterior.

La procesión, que naturalmente salía por la mañana, era un acontecimiento que presenciaba una multitud de fieles que entonaban motetes o himnos eucarísticos. El suelo se alfombraba de juncia, las calles se entoldaban con velas de arpillera y cubrían la carrera por donde transcurría la procesión soldados del Regimiento de Infantería Aragón 17 y de la Escuela de Observadores del Ejército de Aire.

La Comisión de Cultos de la Agrupación de Cofradías era la encargada de montar dos altares, uno al fondo de Puerta del Mar y otro ante la estatua del marqués de Larios, donde el cortejo procesional hacía estación (posa, en el lenguaje popular), y el prelado se dirigía a los fieles a los que, desde allí, impartía la bendición con el Santísimo. En 1949 nuestra Archicofradía aceptó el encargo de la Agrupación de alzar este último altar, ocupándose del diseño y la dirección del montaje el secretario de la junta de gobierno de entonces Antonio Bujalance Soto.

Bujalance diseña un altar monumental, hecho a la magnitud que requiere la perspectiva de una calle Larios que lo enfila

Verdadero gerente y factotum de la Archicofradía durante casi veinte años, Bujalance diseña un altar monumental, hecho a la magnitud que requiere la perspectiva de una calle Larios que lo enfila, y elige como motivo eucarístico un ostensorio compuesto por distintos enseres procesionales que la Corporación, que está iniciando en esos años su reconstrucción, acaba de estrenar, resultando una arquitectura efímera de proporciones colosales, aunque armónica y equilibrada, muy en la línea y en la estética esperancista de la que siempre fue un defensor a ultranza

Ante un repostero con dosel, tejido con ramas de ciprés, se alzaba el ostensorio cuya traza, conforme a los cánones de la orfebrería religiosa, se organiza sobre un pie o peana, que es la Santa Teresa sedente del frontal del trono, de la que arranca el ástil compuesto con tres barras de palio del trono de la Virgen de la Esperanza. El sol, de 55 rayos rematado por una cruz, está ejecutado con la hachetas procesionales cuyas bolas y palmatorias se alternan a fin de dar movimiento al conjunto, que resulta sereno y grandioso.

Como las barras de palio tienen una altura de 3,60 metros, puede calcularse que la custodia medía casi 11 y que el conjunto, con la tarima, el altar y el repostero se alzaba a 15 metros sobre la rasante de la calle. En la fotografía pueden observarse como otros elementos del trono de la Virgen fueron utilizados para ornato del altar, como sus esquinas con los arbotantes de 16 tulipas que entonces tenían una apariencia caramelosa, mucho más oscura que el ámbar actual, o  las columnas salomónicas que flanquean las alegorías de la fe y la caridad. Tras el mismo puede verse a la izquierda la desaparecida calle de Los Carros con el tejado del Cuartel de la Parra en primer término, el solar tapiado del destruido palacio de los Larios y parte de la matrona del monumento al Marqués.

Este altar del Corpus causó sensación en aquella Málaga enlutada y tristona de los años cuarenta del pasado siglo y en la memoria de varias generaciones de nuestros cofrades ha quedado como “La custodia de Antonio Bujalance”. Su posible reproducción en alguna ocasión conmemorativa o la narración por parte de quienes lo vieron de las circunstancias y anécdotas de su ejecución, ha constituido siempre un recurrente motivo de conversación en nuestra casa-hermandad.

El desenlace de esta historia es viva actualidad. Al fin se ha pasado de las palabras a los hechos, y la ilusión, ese fiable motor cofrade, ha movido y aunado voluntades, recursos y, sobre todo, ganas de hacer cosas por parte de quienes consideran que los cargos, libremente aceptados, obligan.

una reflexión sobre lo que fueron capaces de hacer por la Archicofradía los cofrades que nos precedieron con muchos menos recursos de los que ahora disponemos

El soberbio remake de la custodia de Antonio Bujalance realizado por la albacería de la Archicofradía para los cultos cuaresmales al Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso es, además de toda una declaración de identidad (de que somos los mismos estemos los que estemos  en cada época o momento),  un ejemplo de los logros que pueden alcanzarse cuando el principal activo de una cofradía, sus hermanos, son respaldados desde arriba y ponen al servicio de ella imaginación, disponibilidad, esfuerzo y hasta valor para trabajar a muchos metros sobre el suelo. Y también una reflexión sobre lo que fueron capaces de hacer por la Archicofradía los cofrades que nos precedieron con muchos menos recursos de los que ahora disponemos.

El altar de cultos que estos días puede verse en la Basílica de nuestros Titulares ha sido alzado en alabanza de Jesús del Paso. Pero, en cierto modo, es también un homenaje a aquella formidable generación de cofrades, la de Antonio Bujalance Soto y tantos otros, que, en circunstancias hoy inimaginables, reconstruyeron la Archicofradía desde la nada y transmitieron incólume a los que les sucedimos su impronta, su estética y sus maneras.

 

Carlos Ismael Álvarez

Homilía, 2° día de triduo: “Aprovechar este tiempo para morir a todo lo que nos separa de Dios y del hermano”


Señor hermano Mayor, miembros de la Junta de Gobierno y fieles todos en el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza Coronada.
Comenzábamos ayer este triduo en honor a nuestro Sagrado Titular y lo hacíamos recordando cómo hemos de vaciarnos de nosotros mismos en este tiempo que se nos brinda, para, poco a poco, irnos llenando de Dios, de su mensaje, de su Vida. Aprovechar este tiempo para morir a todo lo que nos separa de Dios y del hermano, y, desde la confianza en el Señor, que nos mira desde su bendita imagen y de forma real desde el Sagrario donde habita en la forma de Pan Eucarístico, caminar por las sendas de nuestra vida haciendo presente su amor, su esperanza, su alegría, en definitiva…su Vida; cogiendo nuestra Cruz de cada día y siguiéndolo confiados en su presencia que nos sostiene.
Las lecturas de este día profundizan en otro aspecto de este seguimiento en el tiempo de Cuaresma: El Ayuno. La denuncia de Isaías contra un ayuno mal entendido es enérgica. El pueblo de Israel cree poder aplacar a Dios y reparar sus pecados con un ayuno que el profeta tacha de falso e hipócrita, porque la abstinencia de alimentos no va acompañada de lo prioritario que hemos de buscar con ese ayuno: la justicia, la misericordia, el amor. Nos dice el profeta que “el día del ayuno buscáis vuestro interés…ayunáis entre riñas y disputas”. El ayuno se queda en unos formalismos exteriores -movéis la cabeza como un junco, …os acostáis sobre saco y ceniza- pero sin una verdadera conversión del corazón.
Pero ¿Qué quiere Dios el día del ayuno? Nos lo dice el mismo Isaías, -abrir las prisiones injustas…partir el pan con el hambriento…no cerrarte a tu propia carne (a tu familia)- y no es más que una transformación del corazón. El ayuno exterior tiene que ser reflejo de la transformación interior, porque el ayuno sin amor vale poco.
Cuando leemos el evangelio nos puede resultar sorprendente la actitud de Jesús ante el ayuno. En primera instancia parece que lo relativiza, pero ante la pregunta de los discípulos de Juan, Jesús que había ayunado 40 días en el desierto responde: “¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio mientras el novio está con ellos?” Lo mismo que en nuestras bodas, en tiempos de Jesús tampoco se estilaba ayunar en la celebración, y en este caso, Jesús es el novio de los esponsales de Dios con su nuevo pueblo y con la nueva humanidad de los tiempos mesiánicos.
Aun así, nos anuncia: “Llegará el día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán”.
Tampoco nosotros hemos de conformarnos con un ayuno -o unas prácticas cuaresmales- meramente externos. Sería muy superficial que quedáramos satisfechos por haber cumplido una serie de normas que nos marca la cuaresma: en color del vestido en las celebraciones eucarísticas; la supresión del gloria y del aleluya, las pequeñas privaciones en los alimentos…y no profundizáramos en lo más importante, de lo que estos ritos exteriores quieren ser signo y recordatorio.
El ayuno, por ejemplo, debería conducir a una apertura mayor para con los demás. Ayunar para poder dar a los más pobres. Si la falta de caridad continúa, si la injusticia está presente en nuestro modo de actuar con los demás, poco puede agradar a Dios nuestro ayuno y nuestra cuaresma.
La lista de “obras de misericordia” que recuerda Isaías tiene plena actualidad para nosotros: el ayuno cuaresmal debe ir unido a la caridad, a la justicia, a la ayuda concreta a los más marginados. Todavía más en concreto: “no cerrarte a tu propia carne”, o sea, a los miembros de nuestra familia, de nuestra archicofradía, que son los que en ocasiones más nos cuesta aceptar porque son los que están más cerca.
Nuestro ayuno cuaresmal no es signo de tristeza. Tenemos al Novio entre nosotros: el Señor Resucitado, en quien creemos, a quien seguimos, a quien recibimos en cada Eucaristía, a quien festejamos en cada Pascua. Nuestra vida cristiana debe estar claramente teñida de alegría, de visión positiva y pascual de los acontecimientos y de las personas. Porque estamos con Jesús, el Novio.
Pero a la vez esta presencia no es transparente del todo. Al Señor nos lo encontramos de forma real, sacramental cada vez que celebramos la Eucaristía, en el Pan y el Vino que son su Cuerpo y su Sangre, pero cada día seguimos diciendo “ven Señor Jesús”. Ansiamos su última venida. Pero esta espera del Señor tiene sus exigencias. Las muchachas que esperaban al Novio tenían la obligación de mantener sus lámparas provistas de aceite, y los invitados al banquete de bodas, de ir vestidos como requería la ocasión.
Por eso tiene sentido el ayuno. Un ayuno de preparación, de reorientación continuada de nuestra vida. Un ayuno que significa relativizar muchas cosas secundarias para no distraernos. Un ayuno serio, aunque no triste.
Nos viene bien a todos ayunar: privarnos voluntariamente de algo lícito, pero no necesario, válido pero relativo. Eso nos puede abrir más a Dios, a la Pascua de Jesús, y también a la caridad con los demás. Porque ayunar es ejercitar el autocontrol, no centrarnos en nosotros mismos, relativizar nuestras apetencias para dar mayor cabida en nuestra existencia a Dios y al prójimo.
Como decía un prefacio de Cuaresmo del antiguo misal: “con nuestras privaciones voluntarias (las prácticas cuaresmales) nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones (apertura a Dios), a dominar nuestro afán de suficiencia (autocontrol) y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad (caridad con el prójimo)”.
Muchos ayunan por prescripción médica, para guardar la línea o evitar el colesterol. Los cristianos somos invitados a ejercitar el ayuno para aligerar nuestro espíritu, para no quedar embotados con tantas cosas, para sintonizar mejor con el Nazareno del Paso, que camina hacia la cruz y también con tantas personas que no tienen lo suficiente para vivir con dignidad.
El ayuno nos hace más libres. Nos ofrece la ocasión de poder decir “no” a la sociedad de consumo en que estamos sumergidos y que continuamente nos invita a más y más gastos para satisfacer necesidades que nos creamos nosotros mismos.
No es un ayuno autosuficiente y meramente de fachada. No es un ayuno triste. Pero sí debe ser un ayuno serio y significativo: saberse negar a la carne cuando esté mandado, pero no sólo; podemos buscar otras negaciones que nos ayuden a crecer, como signo de que queremos ayunar sobre todo de egoísmo, de sensualidad, de apetencias de poder y orgullo y de consumismo.
Nos encontramos esta tarde celebrando la Eucaristía; nos encontramos en el marco incomparable de esta Basílica a los pies del Nazareno del Paso y bajo la atenta mirada de María Santísima de la Esperanza. Podríamos plantearnos esta tarde como vivimos nuestro ayuno. Qué estamos dispuestos a hacer, en el sentido de la apertura a Dios, del autocontrol y la caridad, para mostrar al mundo y mostrar al Señor que nos estamos vistiendo con los trajes de fiesta para cuando Él venga. Qué actitudes hemos de purificar en nuestra vida para que nuestro ayuno sea en realidad un signo de la transformación del corazón y no un simple gesto tradicional en nuestra vida.
Que le pidamos esta tarde al Nazareno del Paso que sea su Madre, reina de Esperanza, la que nos guíe y enseñe en la cotidianidad de nuestra vida que sin sacrificio no hay superación, que sin cruz no hay resurrección y que, sin llenar nuestro corazón de la presencia sanadora y transformadora del Espíritu Santo, no tendremos sitio en la fiesta que Él mismo nos ofrece. Que así sea.

La Banda de Música de la Esperanza, galardonada por la cadena COPE

La Banda de Música de la Esperanza ha recibido el premio “Ciudad cofrade de Marbella” que organiza la cadena COPE del municipio con la colaboración del Ayuntamiento, Diputación y Agrupación de Cofradías de Marbella. El motivo de dicho reconocimiento reside en la labor de fomento y extensión de la Semana Santa marbellí y andaluza que la Banda de Música lleva realizando durante muchos años. La cita tendrá lugar en el Palacio de Congresos “Adolfo Suárez” de Marbella el jueves 22 de marzo a partir de las 19:00h.

Los premios “Ciudad cofrade” se han convertido en una de las principales referencias cofrades de la ciudad. En ediciones anteriores fue entregado a doña Cayetana Fitz-James Stuart duquesa de Alba, Antonio Banderas, doña Tita Cervera baronesa Thyssen,
Arturo Fernández, el cardenal Carlos Amigo, Carmen Sevilla, Laura Valenzuela, Paloma Gómez Borrero, Tico Medina, Diana Navarro, Lolita Flores, Mª José Santiago, Nieves Herrero, Irene Villa, Los del Río y el alcalde de Málaga Francisco de la Torre.