CONVOCATORIA CABILDO GENERAL ORDINARIO MIERCOLES 13 DE FEBRERO DE 2019.

CONVOCATORIA CABILDO GENERAL ORDINARIO 13 DE FEBRERO DE 2019.

Submarino

Los conocía de vista. Llevaban ya varios años arrimando el hombro bajo el manto, chupando madera en la penumbra, allí tras el cintón donde dicen que la campana se oye mal y el botijo de los aguadores nunca llega. Se decía de ellos que casi todos habían crecido a la sombra de la torre de San Juan y que la mayoría salían de nazarenos la noche antes en las Fusionadas. Habían adquirido además cierta notoriedad discutible en los almuerzos de la Venta del Túnel por una delirante interpretación del Himno de la Coronación orquestada con las tapaderas de las cacerolas. Y una noche –debió de ser hacia enero del 94- me llamaron por teléfono porque tenían que pedirme una cosa.

Pretendían nada menos que el submarino. Reclamaban con pasión para ellos lo que entonces nadie quería: toda la noche y la madrugada en la angostura que cruje, allí entre los torpedos del acetileno y los fusibles, cara a cara a oscuras con los varales de mecano, agobiados bajo el duraluminio de la estructura y el plomo de las baterías, donde el aire escasea y no se sabe bien qué calle es ésta. Alegaban una promesa colectiva.

Así que aquel año licenciamos a los últimos miembros que quedaban -27- de una escala declarada a extinguir ya mucho antes. Una especie de reserva o reducto final de toda una generación asalariada de hombres de trono cuyos últimos especímenes pervivían, precisamente allí, con unas túnicas de un verde desvaído. Siempre tendré un recuerdo agradecido hacia aquella gente que, reclutada en barrios donde prosperaba la penuria,  acudía cada año a los varales con la legítima intención de ganarse un jornal en un empleo que tenía mucho de  galeote. Ellos posibilitaron una estética grandiosa y rutilante que hizo distinta la Semana Santa de Málaga. Pero una cosa es cantar lo que se pierde o evocar amablemente lo que fue, y otra muy distinta no reconocer que había que echar la llave ya a los últimos vestigios de algo que el paso del tiempo había evidenciado impresentable.

Eso por no hablar de la autenticidad y de la necesidad, hondamente sentida e insistentemente reclamada por muchos, de despojar de una vez a la celebración de la Semana Santa de todo lo que sonara a tramoya y cartón-piedra.

Metieron sus hombros y sus corazones allí bajo la mesa, va a hacer 25 años, y en eso perseveran, insistiendo en el viaje nocturno donde uno se agarra –físicamente- a su madero

Dijimos que sí, pues, con la certeza de no equivocarnos, en plena sintonía con quienes hablaban nuestro propio lenguaje y trabajaban por nuestra misma causa: una cofradía en manos de cofrades que arriman a una sus hombros y afrontan unidos la responsabilidad y el compromiso adquirido al llevar algo que es de todos. Estamos hablando de personas que valoran su túnica y lo dejan claro, de gente a la que la Virgen de la Esperanza no sólo les dice mucho sino que, además, lo proclaman con fuerza.

Metieron sus hombros y sus corazones allí bajo la mesa, va a hacer 25 años, y en eso perseveran, insistiendo en el viaje nocturno donde uno se agarra –físicamente- a su madero y va a solas con su paisaje interior pero sintiendo, a la vez, la reconfortante sensación de la hermandad materializada en el gesto expresivo de notar sobre tu hombro la mano del amigo que te sigue y está allí por lo mismo que tú. Algo que nos viene de lejos y en la Semana Santa percibimos con toda nitidez: esa íntima satisfacción del que empuja por lo que siente y cree, sumada a la honda experiencia colectiva de compartir un peso. Pasión y devoción, legítimo orgullo y sacrificio, fraternidad y entrega, todas las convicciones de cada Jueves Santo volcadas en actitudes que luego, además, duran todo el año.

Dicen que allí se recitan poemas en las maniobras difíciles y se entona la Salve en la alta madrugada; que bajo la Virgen se está gestando una leyenda que habrá que contar algún día; que es perceptible el latido común de una congregación de cabales; y que cuando alguien reclama en voz alta el honor de los cuerpos derechos, tiembla todo el trono.

Los conozco a todos por sus nombres de pila. He compartido con ellos desde aquel entonces muchos momentos cofrades de esos que luego te acompañan siempre. Por eso ahora, cuando se disponen a celebrar ese cuarto de siglo vivido y sentido en comunión, con amistad y gratitud evoco aquí su talante vital y esperancista.

 

Carlos Ismael Álvarez García.

Carlos Ismael Álvarez

ASUNTOS TRATADOS EN EL CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO

ASUNTOS TRATADOS EN EL CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO

Málaga, lunes 21 de enero de 2019.

Al Cabildo General Extraordinario celebrado en el día de hoy 21 de enero  en la Basílica de la Archicofradía, – han asistido un número de trescientos noventa y un hermanos- y ha estado presidido por el Sr. Hermano Mayor D. Carlos Javier López Armada,  contando con la asistencia del Director Espiritual y Rector de la Basílica  Rvdo. D. Antonio Jesús Carrasco Bootello, comenzando a las 20:35 horas.

Tras la Oración dirigida por el Reverendo,  se ha dado paso al único punto previsto como Orden del día:

  • Resolución, previo informe del Sr. Fiscal, del recurso presentado contra el acuerdo correspondiente al punto 2º (*) del orden del día del Cabildo General de Hermanos, celebrado  el pasado 26 de noviembre de 2018.

(*) Ratificación, si procede, del acuerdo de Junta de Gobierno  de adecuación y arreglo de la cabecera de la Basílica, (sustitución de cortinas, proyecto de seguridad, y pintura interior de todo el templo).

 

El Cabildo General ha resuelto –mayoritariamente- la desestimación del recurso presentado, según el escrutinio siguiente:

En blanco: 5 votos.

Estimación del recurso: 57 votos.

Desestimación del recurso: 329 votos.

No habiendo ruegos y preguntas, ni más asuntos que tratar, y tras las preces de costumbres se levantó la sesión siendo las 23:11 horas.

SECRETARIA

ASUNTOS TRATADOS EN LA SESION 7ª DE LA JUNTA DE GOBIERNO MAYORDOMIA 2018-2022

ASUNTOS TRATADOS EN LA SESION 7ª DE LA JUNTA DE GOBIERNO MAYORDOMIA 2018-2022

 Málaga, jueves 17 de enero de 2019.

A la sesión de la Junta de Gobierno -celebrada en el día de hoy en la sala capitular de la Archicofradía- han asistido un número de cincuenta y ocho vocales integrantes de la misma y se ha contado  además con la asistencia de cinco hermanos invitados expresamente por el Hermano Mayor. La sesión ha estado presidida por el Hermano Mayor D. Carlos Javier López Armada y ha excusado su asistencia el Rector de la Basílica de la Esperanza y Director Espiritual Rvdo. D. Antonio Jesús Carrasco Bootello, comenzando a las 20:40 horas y concluyendo a las 22:45 horas.

De acuerdo con el orden del día, y tras el rezo de las preces de costumbre, el Secretario dio lectura de las Actas de las Juntas de Gobierno anteriores de fecha 13, 26 de noviembre de 2018 y la de fecha 2 de enero de 2019, al finalizar fueron sometidas a su aprobación, resultando aprobada por la unanimidad de los hermanos presentes. A continuación se expuso el informe de Secretaría y el de Tesorería correspondiente al mes de octubre y noviembre de 2018, aprobándose este último de forma unánime.

A continuación el Sr. Tesorero ha presentado la propuesta de Presupuesto económico para el año 2019, aprobándose de forma unánime por la Junta de Gobierno, de acuerdo con la Regla 42ª apartado 2º párrafo c) de los Estatutos, esta propuesta de Presupuesto aprobada se llevará al Cabildo General de Hermanos (Cuaresma) para que determine su aprobación estatutaria, si procede.

De acuerdo con la Regla 15ª apartados 3º y 4º han resultado designados y elegidos los siguientes hermanos como cargos de procesión para el Jueves Santo del año 2019:

Jefe de Procesión:

  • Hermano Mayor D. Carlos Javier López Armada.

Subjefe de Procesión:

  • Dª Esperanza Narváez Ruiz del Portal.

Mayordomos de Guion:

  • Dª Julia María de la Esperanza Gallero Contreras.
  • D. José Andrés Granados Pérez.

Jefe de la Sección de Jesús Nazareno del Paso:

  • D. Antonio Javier Salmerón López.

Jefe  de la  Sección de María Santísima de la Esperanza:

  • D. Tadeo Furest Durán.

Subjefes de la Sección de Jesús Nazareno del Paso:

  • Dª Rocío Moreno Arcario.
  • D. Francisco Granados Pérez.

Subjefes de la Sección de María Santísima de la Esperanza:

  • Dª Macarena Esquinas de Médicis.
  • Dª María Isabel Álvarez Cazenave.

Mayordomo del Trono de Jesús Nazareno del Paso:

  • D. Adolfo González Porras.

Mayordomos Adjuntos del Trono de Jesús Nazareno del Paso:

  • D. José María Hinojosa Montañés.
  • D. Félix Narváez Ruíz del Portal.

Mayordomo del Trono de María Santísima de la Esperanza:

  • D. Alfredo Robles Temboury.

Mayordomos Adjuntos del Trono de María Santísima de la Esperanza:

  • D. Javier Yáñez Bravo.
  • D. Andrés Mira Cremades.

En otro orden,  el Hermano Mayor ha anunciado que el pintor, muralista y grabador D. Eugenio Chicano será el encargado de recitar el soneto, obra de Joaquín Díaz Serrano, que cada año precede a la bendición del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso en la noche del Jueves Santo en la plaza de la Constitución. El Hermano Mayor, ha anunciado que la Corporación trasladó la solicitud a nuestro hermano y que éste ha aceptado poner voz a este tradicional acto de la Semana Santa de Málaga.

SECRETARIA

Hoy, a las 20:15 en la Basílica, misa por el eterno descanso de Concha Narváez

La misa por el eterno descanso de nuestra hermana Concha Narváez se celebrará (d.m) hoy a las 8:15 de la tarde en la Basílica.

Concha Narváez, quien durante años fuera directiva de la Archicofradía y camarera de la Santísima Virgen de la Esperanza, falleció el pasado viernes 21 de diciembre. Era, además, la hermana de Manuel Narváez Díaz, hermano mayor de esta corporación en los años 1984-1992.

Los hermanos de la Archicofradía ya pueden recoger el anuario 2018 en la tienda de recuerdos del museo

Ya está disponible el anuario 2018 de la Archicofradía. Los hermanos pueden pasarse por la tienda de recuerdos del museo en el horario habitual (11:00-13:00 y de 18:00-20:30 entre semana y de 11:00-13:00 los sábados).

La edición de este año cuenta con 120 páginas a todo color que incluye reportaje fotográfico de la procesión del Jueves Santo, la Magna Procesión Victoria, entrevistas, reportajes sobre la historia de la Hermandad y un detallado análisis patrimonial entre otros muchos temas.

 

Fallece Concepción Narváez Díaz, antigua directiva de la Archicofradía y camarera de la Virgen de la Esperanza

En la tarde de ayer viernes 21 de diciembre, fallecía Concepción Narváez Díaz, quien durante años fuera directiva de la Archicofradía y camarera de la Santísima Virgen de la Esperanza. Concepción Narváez Díaz era, además, la hermana de Manuel Narváez Díaz, hermano mayor de esta corporación en los años 1984-1992.

El funeral por el eterno descanso de su alma será hoy sábado 22 a las 13:00. Se encuentra en la tanatosala 24. Descanse en Paz.

Villancico lleno de Esperanza

Desde la Pontificia y Real Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza les deseamos una Feliz Navidad.

«Diciembre en clave cristiana», por Andrés E. García

En primer lugar, me gustaría dejar claro que la verdadera devoción mariana ha de ser siempre cristocéntrica, es decir, debe tener a Cristo como centro. En efecto, toda la vida de María, así como su lugar en la Historia de la Salvación, están siempre referidas a su hijo Jesús. Esto es lo que sostiene la teología católica, como veremos a continuación.

 

El dogma de la Inmaculada Concepción de María fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus. En ella se afirma:

«…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en previsión de los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…» (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

 

Para entender el dogma de la Inmaculada Concepción hay que decir algo sobre el pecado original. El pecado original no fue, si se me permite la broma, un pecado gastronómico. El relato del génesis -en un lenguaje metafórico- habla del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (no aparece la manzana en ninguna de las dos versiones del relato). El comer de ese fruto simboliza que los primeros seres humanos, haciendo uso de su libertad, decidieron dar la espalda a Dios, convirtiéndose ellos mismos en absolutos y, por tanto, falseando su condición creatural.

 

Fue este pecado en los orígenes lo que situó a la familia humana en una situación objetiva de alejamiento de Dios. Lo que tuvo que ser mediación de la gracia de Dios se convirtió en mediación de pecado. Así pues, todo el género humano -María incluida- necesita de la redención de Cristo. Dicha redención consiste en la divinización del ser humano, no al margen de Dios, sino en Dios mismo. Aquí podemos apreciar la contraposición entre el primer Adán – intento de divinización al margen de Dios- y Cristo, el verdadero Adán –divinización en y desde Dios-. Ese es el sentido último de la Encarnación y Ascensión de Jesús, pues en Él el Dios Trinidad asume en su corazón mismo a todo el género humano.

 

Así pues, podemos afirmar que María -a diferencia del resto de nosotros- entró en la existencia como un ser humano redimido, no en virtud de sí misma, sino en previsión de los méritos de Cristo, pues su obra redentora trasciende los límites del espacio y el tiempo. Con todo, también debemos afirmar que María no actuó como una autómata, pues pese a ser preservada del pecado por un don de Dios, María acogió dicho don desde su libertad.

 

Tal y como afirmé en la introducción a este escrito, toda la vida de María está referida a Cristo. También el hecho de que fuera preservada del pecado original lo está, pues la concepción de Jesús necesitaba una cuna apropiada a su ser Dios. Todos sabemos que la gestación no es sólo biológica, sino también cultural, pues el niño desde el seno materno comienza a interactuar con su entorno (oye la voz de la madre, la música, siente las caricias, los estados anímicos de la madre etc.). Por esta razón, la atmósfera de pecado que envuelve a toda la existencia humana no encontró en María ninguna complacencia pues ella, tal como la saludó el ángel Gabriel en la anunciación, es la llena de gracia (κεχαριτομένη, Kejaritomene, Lc 1,28).

 

Con respecto a la Expectación de María, lo que celebramos el 18 de diciembre se remonta al décimo Concilio de Toledo (656). Esta celebración, muy arraigada en la liturgia mozárabe, es también conocida como el tiempo de Santa María de la O, haciendo alusión a las antífonas mayores que esperan la llegada del Mesías:

O Sapientia: Sabiduría.

O Adonai: Señor.

O Radix: Raíz, renuevo de Jesé.

O Oriens: Oriente, sol.

O Rex: Rey.

O Emmanuel: Dios-con-nosotros.

 

María, tal como nos la presenta Lucas en su evangelio, es el modelo de discípulo. Ella es la mujer por cuyo fiat, siendo apenas una adolescente, entró el Eterno en el tiempo.

María, como mujer creyente, confió plenamente en las palabras del ángel, se dejó guiar por la fe en el Dios de las promesas. Así pues, lo que ella lleva en su vientre es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento, la esperanza de toda la humanidad.

 

Y todo esto lo vivimos en un tiempo precioso, el Adviento. Este tiempo de espera –adventus en latín, que significa venida, llegada- tiene su origen en el mundo pagano. En el Imperio Romano se esperaba, en determinadas fechas, la venida de la imagen de la divinidad al templo para visitar a sus adoradores. También se preparaban las ciudades para recibir al emperador y la corte (por ejemplo, unas monedas de Corinto aún nos recuerdan el “adventus Augusti”, la venida del emperador a la ciudad).

 

Para nosotros, este es un momento de espera activa. Las lecturas de estos cuatro domingos nos colocan ante el horizonte de la segunda venida, de la  Parusía, como manera de resituar nuestra vida ante la venida del Señor. Ciertamente, debemos preguntarnos cómo estamos viviendo esta espera. ¿Damos al Señor el sitio que merece en nuestro corazón? ¿Esperamos su llegada o nos ciega el consumismo? Las luces artificiales no deben distraernos de la búsqueda de la verdadera Luz del mundo. Así pues, el Adviento debiera ser un tiempo de austeridad, de sobriedad, de búsqueda, de apertura del corazón…

 

Llegamos así al gran gozo de la Navidad. Es un hecho incontestable que el ser humano, desde el inicio de los tiempos, ha buscado el sentido de la existencia. Nosotros afirmamos que el Sentido –con mayúsculas- también ha salido al encuentro del ser humano. En efecto, Dios no nos ha dejado sumidos en la oscuridad y el caos de nuestra caída, sino que ha salido a nuestro encuentro, traduciéndose a un lenguaje que podamos entender. Por eso afirmamos que la “Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14).

 

 

En Jesucristo, Dios no viene con un poder abrumador, sino en la fragilidad de un niño recién nacido.  Una fragilidad que ha demostrado ser más fuerte que los sillares de Roma.

 

Sin duda, lo que celebramos en Navidad es la locura de amor de un Dios que, por recuperar la amistad de sus criaturas, se hace una de ellas. Esto se escapa al entendimiento de los teólogos más brillantes, de los poderosos de este mundo, de los líderes políticos de uno y otro signo… porque ninguno de ellos buscaría a Aquel que es la plenitud de todo poder en un humilde pesebre.

 

Deseo que todos nosotros acompañemos a María en este tiempo y compartamos su misma esperanza, que no es otra que la llegada del Dios-con-nosotros.

 

Ojalá retornemos a Belén.

 

 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz. (Benedictus. Lc 1, 78-79).

 

Andrés E. García Infante.