“Diciembre en clave cristiana”, por Andrés E. García

En primer lugar, me gustaría dejar claro que la verdadera devoción mariana ha de ser siempre cristocéntrica, es decir, debe tener a Cristo como centro. En efecto, toda la vida de María, así como su lugar en la Historia de la Salvación, están siempre referidas a su hijo Jesús. Esto es lo que sostiene la teología católica, como veremos a continuación.

 

El dogma de la Inmaculada Concepción de María fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus. En ella se afirma:

“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en previsión de los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…” (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

 

Para entender el dogma de la Inmaculada Concepción hay que decir algo sobre el pecado original. El pecado original no fue, si se me permite la broma, un pecado gastronómico. El relato del génesis -en un lenguaje metafórico- habla del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (no aparece la manzana en ninguna de las dos versiones del relato). El comer de ese fruto simboliza que los primeros seres humanos, haciendo uso de su libertad, decidieron dar la espalda a Dios, convirtiéndose ellos mismos en absolutos y, por tanto, falseando su condición creatural.

 

Fue este pecado en los orígenes lo que situó a la familia humana en una situación objetiva de alejamiento de Dios. Lo que tuvo que ser mediación de la gracia de Dios se convirtió en mediación de pecado. Así pues, todo el género humano -María incluida- necesita de la redención de Cristo. Dicha redención consiste en la divinización del ser humano, no al margen de Dios, sino en Dios mismo. Aquí podemos apreciar la contraposición entre el primer Adán – intento de divinización al margen de Dios- y Cristo, el verdadero Adán –divinización en y desde Dios-. Ese es el sentido último de la Encarnación y Ascensión de Jesús, pues en Él el Dios Trinidad asume en su corazón mismo a todo el género humano.

 

Así pues, podemos afirmar que María -a diferencia del resto de nosotros- entró en la existencia como un ser humano redimido, no en virtud de sí misma, sino en previsión de los méritos de Cristo, pues su obra redentora trasciende los límites del espacio y el tiempo. Con todo, también debemos afirmar que María no actuó como una autómata, pues pese a ser preservada del pecado por un don de Dios, María acogió dicho don desde su libertad.

 

Tal y como afirmé en la introducción a este escrito, toda la vida de María está referida a Cristo. También el hecho de que fuera preservada del pecado original lo está, pues la concepción de Jesús necesitaba una cuna apropiada a su ser Dios. Todos sabemos que la gestación no es sólo biológica, sino también cultural, pues el niño desde el seno materno comienza a interactuar con su entorno (oye la voz de la madre, la música, siente las caricias, los estados anímicos de la madre etc.). Por esta razón, la atmósfera de pecado que envuelve a toda la existencia humana no encontró en María ninguna complacencia pues ella, tal como la saludó el ángel Gabriel en la anunciación, es la llena de gracia (κεχαριτομένη, Kejaritomene, Lc 1,28).

 

Con respecto a la Expectación de María, lo que celebramos el 18 de diciembre se remonta al décimo Concilio de Toledo (656). Esta celebración, muy arraigada en la liturgia mozárabe, es también conocida como el tiempo de Santa María de la O, haciendo alusión a las antífonas mayores que esperan la llegada del Mesías:

O Sapientia: Sabiduría.

O Adonai: Señor.

O Radix: Raíz, renuevo de Jesé.

O Oriens: Oriente, sol.

O Rex: Rey.

O Emmanuel: Dios-con-nosotros.

 

María, tal como nos la presenta Lucas en su evangelio, es el modelo de discípulo. Ella es la mujer por cuyo fiat, siendo apenas una adolescente, entró el Eterno en el tiempo.

María, como mujer creyente, confió plenamente en las palabras del ángel, se dejó guiar por la fe en el Dios de las promesas. Así pues, lo que ella lleva en su vientre es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento, la esperanza de toda la humanidad.

 

Y todo esto lo vivimos en un tiempo precioso, el Adviento. Este tiempo de espera –adventus en latín, que significa venida, llegada- tiene su origen en el mundo pagano. En el Imperio Romano se esperaba, en determinadas fechas, la venida de la imagen de la divinidad al templo para visitar a sus adoradores. También se preparaban las ciudades para recibir al emperador y la corte (por ejemplo, unas monedas de Corinto aún nos recuerdan el “adventus Augusti”, la venida del emperador a la ciudad).

 

Para nosotros, este es un momento de espera activa. Las lecturas de estos cuatro domingos nos colocan ante el horizonte de la segunda venida, de la  Parusía, como manera de resituar nuestra vida ante la venida del Señor. Ciertamente, debemos preguntarnos cómo estamos viviendo esta espera. ¿Damos al Señor el sitio que merece en nuestro corazón? ¿Esperamos su llegada o nos ciega el consumismo? Las luces artificiales no deben distraernos de la búsqueda de la verdadera Luz del mundo. Así pues, el Adviento debiera ser un tiempo de austeridad, de sobriedad, de búsqueda, de apertura del corazón…

 

Llegamos así al gran gozo de la Navidad. Es un hecho incontestable que el ser humano, desde el inicio de los tiempos, ha buscado el sentido de la existencia. Nosotros afirmamos que el Sentido –con mayúsculas- también ha salido al encuentro del ser humano. En efecto, Dios no nos ha dejado sumidos en la oscuridad y el caos de nuestra caída, sino que ha salido a nuestro encuentro, traduciéndose a un lenguaje que podamos entender. Por eso afirmamos que la “Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14).

 

 

En Jesucristo, Dios no viene con un poder abrumador, sino en la fragilidad de un niño recién nacido.  Una fragilidad que ha demostrado ser más fuerte que los sillares de Roma.

 

Sin duda, lo que celebramos en Navidad es la locura de amor de un Dios que, por recuperar la amistad de sus criaturas, se hace una de ellas. Esto se escapa al entendimiento de los teólogos más brillantes, de los poderosos de este mundo, de los líderes políticos de uno y otro signo… porque ninguno de ellos buscaría a Aquel que es la plenitud de todo poder en un humilde pesebre.

 

Deseo que todos nosotros acompañemos a María en este tiempo y compartamos su misma esperanza, que no es otra que la llegada del Dios-con-nosotros.

 

Ojalá retornemos a Belén.

 

 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte,

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz. (Benedictus. Lc 1, 78-79).

 

Andrés E. García Infante.

Celebración del Triduo en honor a María Santísima de la Esperanza

PONTIFICIA Y REAL ARCHICOFRADÍA DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO DEL PASO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA

Celebra Solemne Triduo según sus estatutos a María Santísima de la Esperanza en su Basílica los días 15, 16 y 17 de diciembre.

Ocupando la Sagrada Cátedra:

Sábado 15 a las 20:15h.: RVDO. D. ANTONIO JESÚS CARRASCO BOOTELLO – Rector de esta Basílica y Director Espiritual de la Hermandad

Domingo 16 a las 13:00h.: FRAY CARLOS AMIGO VALLEJO, O.F.M. – Cardenal Arzobispo Emérito de la Archidiócesis de Sevilla

Lunes 17 a las 20:15h.: RVDO. D. CARLOS SAMUEL CÓRDOBA CARMONA – Párroco de San Marcos Evangelista de Cuevas de San Marcos y San Juan Bautista de Cuevas Bajas

 

Martes 18, Solemnidad de la Virgen en esta Basílica según sus privilegios:

12:00h. Celebración de la Eucaristía y Rezo del Ángelus

20:15h. Eucaristía Solemne en honor a Nuestra Excelsa Titular presidida por MONS. MARCO FRISINA – Rector de la Basílica de Santa Cecilia en el Trastévere (Roma) y maestro de la capilla de la Archibasílica del Santísimo Salvador de San Juan Bautista y San Juan Evangelista (Basílica Mayor de San Juan de Letrán de Roma)

Tras la celebración de la Eucaristía, la Banda de Música de la Archicofradía interpretará marchas en su honor.

Devoto besamano durante todo el día 18, 19, 20 y 21 de diciembre.

Se acogerán a los nuevos hermanos imponiéndoles la Medalla de la Archicofradía en la Eucaristía del Lunes, día 17 de diciembre a las 20:15h.

 

Ad Maiorem Dei Gloriam et Beatissime Virginis Mariae Honorem.

Cultos María Santísima de la Esperanza

El próximo domingo 2 de diciembre se bendecirá el Belén de la Archicofradía en el Museo- Salón de tronos

El próximo domingo 2 de diciembre, Primer Domingo de Adviento, a la finalización de la Eucaristía de las 13 horas, se procederá a la bendición e inauguración del belén que se ha expuesto en el Museo – Salón de Tronos de la Archicofradía, y que ha confeccionado el prestigioso maestro belenista D. Emilio Morenatti de la ciudad de Jérez de la Frontera, en colaboración con la Asociación de Belenistas de Málaga – La Alcazaba.

Este belén de estilo napolitano con inspiración mediterránea, se podrá visitar durante las próximas Navidades y en el fin de semana siguiente a la festividad de la Epifanía, en que se celebra en la ciudad el anual Encuentro Andaluz de Belenistas Málaga 2019.

Durante el acto de la bendición la Coral del Colegio del Sagrado Corazón Esclavas interpretaran diferentes villancicos.

Esperamos contar con vuestra presencia.

Participación masiva en la XXVII Cena Benéfica de nuestra Archicofradía

El pasado 10 de noviembre se celebró en nuestra Museo la XXVII Cena Benéfica, cuya recaudación se ha destinado  a Caritas Campillos y Comarca de Guadalteba, para los damnificados por las recientes inundaciones, que se han producido en la zona.

En la misma contamos con miembros de ambas Caritas, así como Hermanos de las Cofradías de dichas localidades. La participación fue masiva, como en años anteriores, por parte de numerosos hermanos de la Archicofradía, Hermanos de Cofradía de la Paloma y Estudiantes, así como de entidades con las que colaboramos, como es el caso de Proyecto Hombre.

Queremos dar las gracias a los colaboradores, que han sido numerosos y que ha hecho posible que las recaudación haya sido mayor. También queremos agradecer la colaboración que hemos recibido de diferentes áreas de la Archicofradía (Abacería, grupo joven, Camareras de la Virgen…).

El próximo 2 de Diciembre se celebrará, en el hotel NH, el V Desfile Benéfico de moda infantil y juvenil, cuya recaudación también se van a destinar a los damnificados de Campillos y Guadalteba.

Este año nuestra cesta navideña incluye una tablet, donación de un hermano de esta Archicofradía, y cuyas papeletas ya han sido adquiridas.

Así que desde esta vocalía animaros a todos a colaborar en los diferentes eventos que tenemos preparados, AYÚDANOS A AYUDAR PARA QUE SIGAMOS HACIENDO ESPERANZA.

Encarna Sánchez Mateos

Vocalía de Caridad

CONVOCATORIA CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO LUNES 26 DE NOVIEMBRE

Hermano en la fe y devoción al Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y a María Santísima de la Esperanza, por disposición del Sr. Hermano Mayor, y en cumplimiento de la Regla 44ª de los vigentes Estatutos se cita por la presente a usted al Cabildo General Extraordinario que tendrá lugar (D.m.), el próximo lunes día 26 de noviembre de 2018 a las 20:15 horas en primera convocatoria y a las 20:45 horas en segunda convocatoria (*), en la Basílica de la Archicofradía, dándose comienzo con el rezo de las preces y para tratar de los asuntos que al margen se expresan.

Orden del día: 

-Lectura y aprobación, si procede, de las Actas de los Cabildos anteriores.

-Ratificación, si procede, del acuerdo de Junta de Gobierno de adecuación y arreglo de la cabecera de la Basílica, (sustitución de cortinas, proyecto de seguridad, y pintura interior de todo el templo).

-Ratificación, si procede, del acuerdo de Junta de Gobierno de recorrido procesional para el Jueves Santo del año 2019.

-Informe del Hermano Mayor.

-Ruegos y Preguntas.

Y para que sirva de citación, expido, firmo y sello la presente, en la ciudad de Málaga, a día diecinueve de noviembre de dos mil dieciocho.

El Secretario, Jesús Caballero Chaparro.

 

“Nuestra Esperanza en la Resurrección”, por Andrés E. García

El mes de noviembre está marcado principalmente por dos celebraciones; Todos los Santos y los Fieles Difuntos. Ambas nos confrontan con la realidad de nuestra finitud y la muerte, pero también con la esperanza cristiana en una vida más allá.  Por todo ello, cabe preguntarse por el sentido teológico del núcleo y fundamento de la fe pascual, pues la Resurrección de Cristo -primicia y fundamento de la nuestra- es el corazón de la esperanza cristiana. A continuación daremos unas pinceladas.

En primer lugar, conviene recordar que  la muerte de Jesús supuso una ruptura radical, un mentís a su mensaje y pretensiones. Es por ello que la causa de Jesús tenía muy pocas probabilidades históricas de seguir en pie tras la muerte maldita de la cruz pues, como afirman la mayoría de estudiosos, en el caso particular de Jesús no puede separarse su mensaje de su persona. En efecto, en palabras de Kessler:

La violencia del final realmente imprevisto, lo incomprensible de la muerte maldita los sorprendió, a pesar de todo, desprevenidos y destruyó de golpe las esperanzas despertadas por Jesús. No hay que olvidar esto. El fin ignominioso de Jesús en el madero de la cruz significó para sus discípulos un trauma difícil de ponderar.

No fue sólo el fin ignominioso del justo (por su fidelidad al Dios de la Ley) ni del destino violento de los profetas en Jerusalén (incluido Juan Bautista) […] Era otra cosa más grave: Jesús había declarado su pretensión única, inaudita, de situarse como soberano (en nombre de Dios) por encima de las barreras de la Ley y había muerto en una cruz; es decir, como un maldecido por la Ley (y por el Dios de la Ley). Esto era algo totalmente diferente y no sólo en el contexto de la época […] Para las autoridades judías (el Sanedrín) y para la opinión pública judía su mensaje divino quedó anulado y él desenmascarado como falso mensajero de Dios. Esto hundió totalmente a los discípulos: éstos huyen (Mc 14,27s.50)[1].

 

Artículo web Cofradía de la Esperanza

Se entiende entonces que la primera predicación apostólica se vehicule de la siguiente manera: «Vosotros lo matasteis clavándole en la cruz por mano de unos impíos, pero Dios lo resucitó»; «a quien vosotros crucificasteis, Dios lo resucitó de entre los muertos»; «el Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero» (Hechos de los Apóstoles 2,23-24; 4,10; 5,30…) En efecto:

Con su acción resucitadora, Dios ha confirmado la vida y el mensaje de Jesús, su proyecto del reino de Dios y su actuación entera. Lo que Jesús anunciaba en Galilea sobre la ternura y misericordia del Padre es verdad: Dios es como lo sugiere Jesús en sus parábolas. Su manera de ser y de actuar coincide con la voluntad del Padre. La solidaridad de Jesús con los que sufren, su defensa de los pobres, su perdón a los pecadores, eso es precisamente lo que él quiere. Jesús tiene razón cuando busca una vida más digna y dichosa para todos. Ese es el anhelo más grande que guarda Dios en su corazón. Esa es la manera de vivir que agrada al Padre. Ese es el camino que conduce a la vida[2].

 

Esta forma de actuar llevó a Jesús a la muerte ignominiosa de la cruz. Lo que tendría que ser motivo de condenación, se convierte en lugar de reconciliación. En Jesucristo Dios y hombre vencen juntamente al pecado. En la máxima manifestación del odio, la cruz, se manifiesta un amor capaz de destruir la dinámica del mal, librando al hombre de las ataduras del pecado. La resurrección juega en esto un papel fundamental. Así pues:

La resurrección de Jesús significa no sólo la aceptación y confirmación definitiva de Jesús así como su incorporación a la comunión de vida y amor con Dios. En la resurrección y glorificación de Jesús Dios ha aceptado más bien incluso el ser de Jesús por los otros y ha hecho la paz y se ha reconciliado definitivamente con el mundo. En y por Jesús el amor de Dios se encuentra ahora irrevocablemente volcado hacia todos los hombres[3].

 

A mayor abundamiento:

Los cristianos comprenden la resurrección como un acto de Dios, como un acto del amor paterno divino. Con ello Dios revela la nueva dimensión a la que está destinada la historia humana, porque la resurrección de Jesús se confiesa como una primicia del destino global de la historia (Rom 8,22). Además, Dios aprueba la vida de Jesús como el contenido último de su voluntad salvífica para los hombres. Así invalida todas las anteriores relaciones y revelaciones que ha mantenido con Israel que no coincidan con las líneas de actuación y mensaje de Jesús[4].

 

La resurrección es, en definitiva, el sí de Dios a Jesús de Nazaret.  Lo que era desde siempre el Logos asarkos (el Logos eterno, la Segunda Persona de la Trinidad) lo es ya plenamente el Logos ensarkos (el Logos encarnado). Por ella Jesús, en cuanto ser humano, queda constituido como Cristo, Mesías, Señor e Hijo (cf. Hch 2,36; Rom 1,4). La resurrección es, por tanto, la encarnación consumada[5].

En cuanto encarnación consumada, la resurrección abre una nueva meta en la historia de los hombres. Así nos lo señaló el papa Benedicto XVI:

La resurrección fue un estallido de luz, una explosión de amor que desató el vínculo hasta entonces indisoluble del `morir y devenir´. Inauguró una nueva dimensión del ser, de la vida, en la que también ha sido integrada la materia, de una manera transformada, y a través del cual surge un mundo nuevo. […] Es un salto cualitativo en la historia de la evolución y de la vida en general hacia una nueva vida futura, hacia un mundo nuevo que, partiendo de Cristo, entra ya continuamente en este mundo nuestro, lo transforma y lo atrae hacia sí[6].

 

La muerte y la resurrección de Jesús son la prueba de que Dios no guarda silencio ante el mal. Al contrario, solidarizándose con sus criaturas atravesó las realidades que le son contrarias (mal, pecado, muerte) y las venció con la fuerza de su amor. El Dios cristiano no abandona a su criatura ni tan siquiera en el último trance, pues incluso el abismo de la muerte ha sido iluminado con la presencia de Jesús.

La resurrección es claro testimonio de que el verdugo no prevalecerá sobre las víctimas. Ni el mal, ni el pecado ni la muerte tienen la última palabra, pues aún cuando ganen muchas batallas, en la totalidad de lo real han sido vencidos para siempre. Con razón podía decir Pablo,  «estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni la altura ni la profundidad, ni cualquier otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro»[7].

La resurrección expresa la percepción, por lo demás misteriosa, de que este mundo no es una historia cerrada en sí misma, sino que está abierto al poder transformador de Dios. Es por ello que la resurrección es, ante todo, un paradigma de esperanza para toda la humanidad, pues recrea las relaciones fraternas fracturadas por el pecado y sitúa a la humanidad en el horizonte de la propia vida divina, más allá de la muerte.

 

Para acabar, me parece pertinente traer a colación un fragmento, verdaderamente acertado, de un artículo escrito por el filósofo agnóstico Félix de Azúa:

Hace unos días asistía al funeral de una excelente persona muy querida por cuantos la conocieron. La parroquia estaba más bien mohína… hasta que comenzó el sermón y nos pusimos todos tristísimos. El buen cura vino a decir que lo mejor que puede hacerse en esta vida es morirse, porque de inmediato nos disolvemos en la luz divina como chispas devoradas por un alegre y vertiginoso incendio. Lo cual está muy bien, pero lo planteaba como algo estrictamente espiritual. Sólo nuestra parte inmaterial pasaba a formar parte de tan colosal luminosidad.

Ni una palabra dijo sobre la parte carnal. Ahora bien, sin la resurrección de la carne, la gloria eterna se queda en un cursillo de filosofía platónica, a todo tirar hegeliana, dos potentes pensamientos ateos. Sin la resurrección de la carne, la promesa católica de  inmortalidad se reduce a tener portal en un Internet eterno.

 Católicos, no os dejéis arrebatar la  Gloria de la carne, no os hagáis platónicos. Que, sobre todo, el cuerpo sea eterno es la mayor esperanza que se puede concebir y sólo cabe en una religión cuyo Dios se dejó matar para que también la muerte se salvara.

[…] Porque todos querríamos, tras la muerte, volver a ver los ojos de las buenas personas, e incluso los ojos de las malas personas; en fin, ver ojos, no solamente luz[8].

 

Andrés Eduardo García Infante

Vocal de Formación


[1] Kessler, La resurrección de Jesús, 84.

[2] Pagola, Jesús. Aproximación histórica, 393.

[3] Kasper, Jesús el Cristo, 190.

[4] Martínez Fresneda, Jesús de Nazaret, 767.

[5] Así lo afirmó, entre otros, el papa Juan Pablo II: «En la resurrección se reveló el hecho de que ‘en Cristo reside toda la plenitud de la Divinidad corporalmente’ (Col 2, 9; cfr. 1, 19). Así, la resurrección ‘completa’ la manifestación del contenido de la Encarnación. Por eso podemos decir que es también la plenitud de la Revelación». Juan Pablo II, catequesis del 8.III.1989, en http://www.vatican.va/holy_father /john_paul_ii/audiences/1989/documents/hf_jp-ii_aud_19890308_sp.html

[6] Benedicto XVI. Homilía de la Vigilia Pascual, 16-IV-2006, en http://www.vatican.va/holy_father /benedict_xvi/homilies/2006/documents/hf_ben-xvi_hom_20060415_veglia-pasquale_sp.html

[7] Rm 8,38-39.

[8] F.De Azúa,  «Carne», El País, 21 de junio del año 2000.

 

Fallece Rogelio Malaussena, hermano nº 1 de la Archicofradía

La misa por el eterno descanso de su alma será, Dios mediante, el próximo domingo 11 de noviembre a las 13:00 en la Basílica

El hermano número 1 de la Archicofradía del Paso y la Esperanza, Rogelio Malaussena Dani, ha fallecido este miércoles a la edad de 97 años (1922). Era el único archicofrade que quedaba con vida que vio la talla del antiguo Nazareno del Paso (desaparecido en los asaltos a Santo Domingo de mayo del 31) y también estuvo presente cuando llegó la imagen de Benlliure. Fue mayordomo del trono del Cristo y participó en los actos celebrados en noviembre de 2015 por el 75 aniversario de la hechura del Señor. También era consejero del Real Club Mediterráneo.

La misa por el eterno descanso de su alma, D.m., se celebrará en la Basílica el domingo 11 de noviembre a las 13:00. Que el Nazareno del Paso lo bendiga y María Santísima de la Esperanza lo cobije bajo su manto. Descanse en paz.

Imposición de las medallas a los nuevos hermanos

Hermano, el próximo 17 de diciembre en la celebración del tercer día del triduo en honor a Nuestra Excelsa Titular María Santísima de la Esperanza, en la víspera de Su Solemnidad, al término de la Eucaristía que tendrá lugaren nuestra Basílica, se procederá a imponer a los nuevos hermanos -que así lo soliciten- la medalla corporativa de la Archicofradía.

Aquel hermano que desee participar en este acto y recibir públicamente la medalla, deberá comunicarlo antes del día 14 de diciembre, bien personalmente en las dependencias de Secretaría, o bien en el teléfono 952612776.

COMUNICADO IMPOSICION MEDALLA NUEVOS HERMANOS

HORARIOS FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS Y CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

INFORMACIÓN A HERMANOS Y DEVOTOS

HORARIOS FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS Y CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

DÍA 1 DE NOVIEMBRE FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS

Horario de apertura de la Basílica y de la cripta

De 9:00 horas a 21:00 horas ininterrumpidamente.

EUCARISTÍA   13:00 horas.

Durante la celebración de la misa se suspenderá la visita a la cripta.

DÍA 2 DE NOVIEMBRE CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

Horario de apertura de la Basílica y de la cripta

De 9:00 horas a 21:00 horas ininterrumpidamente.

EUCARISTÍA POR LOS FIELES DIFUNTOS DE LA ARCHICOFRADÍA  Y LOS QUE DESCANSAN EN LA CRIPTA DE LA BASÍLICA

20:15 horas.

Durante la celebración de la misa se suspenderá la visita a la cripta.

 

Marco Frisina presidirá la Eucaristía de la Función Principal del Triduo a María Santísima de la Esperanza el próximo 18 de diciembre

Es el actual maestro de capilla de la Catedral de Roma y Rector de la Basílica de Santa Cecilia en Trastevere

El sacerdote, músico y compositor Mons. D. Marco Frisina (Roma, 1954) será el encargado de presidir la solemne Eucaristía de la Función Principal que se celebrará el próximo 18 de diciembre a las 20:15 en la Basílica como cúlmen al triduo en honor a María Santísima de la Esperanza. Destaca su papel como maestro de la capilla de la Catedral de Roma y su participación en las multitudinarias ceremonias del Santo Padre celebradas en el Vaticano.

Tras su graduación en composición en el Conservatorio de Santa Cecilia. Completó sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad Gregoriana. Ordenado sacerdote en 1982 y tras su ministerio en la Diócesis de Roma, en la actualidad es Consultor del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización y Rector de la Basílica de Santa Cecilia en Trastevere.

En el plano musical, es el autor de innumerables cánticos litúrgicos así como de numerosas composiciones musicales para obras de carácter religioso o histórico. Conocida es su canción Jesus Christ, you are my life, que sirvió como himno popular en las últimas ediciones de la JMJ.

Del mismo modo, su producción musical tiene más de treinta Oradores Sagrados inspirados en personajes bíblicos o en la vida de los grandes santos. Junto a estos, merecen ser mencionados: “Cantico dei Cantici” escrito en 2009 y representado en el “Festival Anima Mundi” de Pisa, “Passio Caeciliae” compuesto en 2011 y realizado en Roma y Nueva York con motivo de las celebraciones por el 150 aniversario Aniversario de la Unificación de Italia, “Paradiso Paradiso” , de 2013, para el 56 ° “Festival dei Due Mondi” de Spoleto con la participación de Giorgio Albertazzi, y “Hasta las fronteras de la Tierra” , inspirado en la narración del naufragio de San Pablo en Malta y allí ejecutado en febrero de 2017 en el centenario del martirio del Apóstol.